Esperando a Donato

Vane nos escribió con una mezcla de emoción y nervios: nos contó que no le gustaba sacarse fotos, pero que esta vez era distinto. Que esta etapa, esperando a Donato, merecía ser recordada. Y para nosotros, no hay mayor honor que que alguien que no se siente del todo cómoda frente a la cámara igual decida confiar.

 

Ese fue el punto de partida para esta sesión: armar un espacio tranquilo, donde no hubiera presiones ni poses forzadas. Solo Vane, su panza y su recorrido. También estuvo Joni, su compañero, y Pilar, que se sumó con una ternura que nos desarmó a todos. Entre miradas cómplices, abrazos y risas bajitas, fuimos retratando esa espera compartida.


En la segunda parte de la sesión, nos abocamos a retratar a Vane sola. Y fue ella quien tuvo la idea más linda: adornar su panza con pequeños strass. Como un gesto de brillo y celebración, una forma de poner en imágenes lo que se siente en el cuerpo cuando se espera con amor. El resultado fue delicado y lleno de intención.


Cada foto de esta serie guarda algo íntimo sereno. Como si el tiempo se hubiera detenido un ratito para dar lugar lo esencial. Gracias Vane por permitirme guardar con vos este pedacito de historia.

Hasta la próxima. 🤍